1.
Prenegociación: se
caracterizaría por aquellas acciones orientadas a conocer el problema,
evaluación de las circunstancias y definición de intereses y posiciones. Se
debe hacer antes de sentarse en la mesa. Se busca y se analiza la información.
Esto servirá de insumo para la identificación del problema y la fijación de posiciones.
La situación presente y su perspectiva futura, son factores fundamentales para
la actitud de las partes en relación al comienzo de una negociación. Las
negociaciones se clasifican en estructuradas o desestructuradas. Las
estructuradas son aquellas donde el proceso de la negociación se encuentra
predefinido. Un elemento esencial en la estructura de la negociación es la
agenda que contiene temas a negociarse, orden de tratamiento, intervinientes,
etc.
El costo del proceso de negociación se compone por: horas
hombre de los negociadores, horas hombre del personal de apoyo, honorarios de
consultores contratados, honorarios de mediador o árbitro, gastos de viáticos y
alojamiento, gastos de comunicación y gastos de asesoría legal. El costo total
debe ser proporcional a la magnitud de la operación que se está negociando y a
la importancia de los intereses. Si los objetivos de las partes son similares a
negociaciones anteriores el proceso se simplifica, fomentando a que las partes
establezcan vínculos negociadores estables.
Acciones:
Constitución del equipo negociador: el equipo negociador
básico está constituido por un jefe o coordinador y especialistas en aspectos
técnicos, legales, comerciales, etc. El apoyo logístico debe estar
proporcionado por la propia organización, de allí el beneficio de negociar en
casa. Punto neutral: sede.
Evaluación del clima y condiciones
generales de la negociación: permite determinar el grado
de dificultad a enfrentar. Hay que analizar:
1.
Poder negociador:
implica la capacidad de influir, inducir o dominar una situación. El equipo
debe evaluar la situación de poder relativo a la que se va a enfrentar,
desarrollando tácticas para fortalecer su poder.
2.
Experiencia negociadora:
hay que analizar el grado de profesionalidad del negociador, que se mide
mediante un espectro acotado por extremos como: negociador infante y negociador
profesional. Combinándose así Infante-infante (un mediador imparcial),
Infante-profesional (infante contrate grupo profesional, conlleva generalmente
a resultados injustos) y profesional-profesional (normalmente conduce a
soluciones eficientes)
3.
Necesidad del acuerdo: la
necesidad del objeto en negociación puede ser igual o diferente, afectando ésta
la conducta del negociador. La actitud depende de las alternativas fuera de la
mesa. Las empresas deben desarrollar un sistema de previsión de reservas
elevadas para no llegar a un acuerdo desfavorable por falta de tiempo en insumo
de empresas monopólicas.
4.
Análisis de intereses: el
problema se hace evidente cuando hay una incompatibilidad entre los intereses
en juego dentro del propio equipo negociador. La organización que coloca en 1º
lugar el interés particular de los miembros por encima del institucional, no
tiene futuro. Primero hay que hacer una negociación interna para acordar los
intereses del grupo.
Fijación
de objetivos y estrategias: los objetivos que se persiguen se refieren
a: aspectos globales (objetivos generales) y aspectos puntuales (cláusulas
específicas). El encadenamiento lógico vendría medido por la relación:
Intereses --> objetivos --> estrategia --> tácticas ---> resultados
Uno
de los puntos más importantes en la negociación es que uno tiene que tener su
BATNA (Best Alternative to a Negotiated Agreement).
Éste es su MAAN(Mejor
Alternativa a un Acuerdo Negociado). Es importante saber cual
es el BATNA del otro y hay que verificar que éste continúe disponible durante
el proceso de negociación. Si las soluciones que te presenta la otra parte son
mejores que tú BATNA entonces hay que concentrar fuerzas en la negociación,
caso contrario hay que retirarse lo antes posible.
Identificación y graduación de
variables: en la prenegociación el equipo debe
identificar y hacer un inventario de las
variables que deben negociarse. Cada variable debe ser cuantificable (más fácil
cuantificar la variable precio que calidad). Si no se consideró una variable al
inicio se corre el riesgo de que en la negociación uno pueda dar una respuesta
improvisada (riesgo de error) o un pedido de tiempo para consulta a superiores
(aumento de costos por más tiempo neg.). Las variables se clasifican según su
importancia en 3 categorías: sensibles,
ordinarias y superfluas.
Sistemas de compensación: las variables se pueden negociar
horizontalmente (regateo dentro del espacio de negociación de una variable)
como verticalmente (mediante compensación entre variables). Esta situación
genera la necesidad de encontrar criterios de equivalencias entre
variables.
Evaluación del otro equipo negociador: antes de sentarse a negociar
es necesario conocer los intereses de los oponentes (enfoque cooperativo),
siendo esta una tarea difícil dado que predomina la actitud competitiva, lo
cual hace que las organizaciones protejan su información. Por este motivo
algunas empresas practican las tácticas de espionaje.
2.
Negociación
formal: lo principal para sentarse a negociar es
tener preparada la agenda, dado que si es a agenda abierta, la falta de
claridad puede provocar conflictos por diferentes interpretaciones y en
consecuencia dañar el clima de negociación. Esto se produce porque se agregan
asuntos, se cambian los participantes o el cronograma, etc. Otro punto
importante es escoger el foro, lo cual implica no solamente elegir un sitio
fijo, sino además la aceptación de los procedimientos y reglas del mismo. En el
foro se desarrollan las funciones de mediación. En los foros se negocia con la
intervención de varios países o partes, o bien en forma bilateral pero dentro
de un marco de multilateralidad. Ej. Problema entre Argentina y Brasil, se
resuelve en la OMC
donde median los 178 países miembros. Las negociaciones entre organismos
generalmente es conducida por carriles técnicos, conforme instrucciones
emanadas por el sector político. La presencia del nivel político es requerido
en las siguientes circunstancias:
o
Para firmar el acuerdo
o
Para definir un marco de principios para un
acuerdo
o
Para eliminar impasses que los niveles técnicos
no consigan resolver
En la
etapa 2 es donde se aplica todo el esfuerzo realizado en la etapa anterior. Es
el momento de emplear la estrategia y las tácticas definidas, así como testear
las hipótesis posibles y de comportamiento formuladas.
Contratación
y ejecución: la
etapa de contratación formal comienza cuando las partes han llegado a un
acuerdo sobre todos los puntos en discusión y se hace necesario darle al asunto
una redacción formal que sirva para explicar de la mejor manera posible los
derechos y obligaciones de las partes. La formulación de contratos constituye
una tarea profesional, ya que debe cumplir con aspectos técnicos de forma y
fondo específicos.
Si hay discrepancias en la redacción del
contrato, las partes pueden negociar las diferencias. Si se produce un impasse
imposible de superar, la gestión fracasa. En el caso de problemas en la fase de
ejecución se tienen las siguientes opciones:
o
Renegociar los términos, de manera que sea
accesible para la parte que incumple y aceptable para la otra
o
Requerir la ejecución vía judicial
o
Solicitar la intervención de un árbitro
En la
medida que el tiempo de ejecución del contrato sea prolongado, mayor será el riesgo
de aparición de conflictos o incumplimientos del contrato. En este caso hay que
establecer cláusulas de fuerza mayor redactadas por especialistas. También se
deben incluir cláusulas punitorias para el caso de incumplimientos. Las fuentes
de referencia básica para la contratación serían: los usos y costumbres,
legislación y jurisprudencia nacional, acuerdos y convenciones de organismos internacionales, experiencias de empresas.
Clasificación
de las cláusulas contractuales:
o
C.
Preliminares: se refieren a su capacidad básica para
contratar. Hacen referencia a: forma del acto (como se va a realizar, teléfono,
escrito) , introducción (se describen las partes), capacidad (para obligarse a
las partes)
o
C.
Específicas: son aquellas que se refieren al producto,
aspectos operacionales como fecha, forma de pago, etc.
o
C.
Convencionales: permite definir aspectos que confieren al
convenio el carácter internacional al determinar características locales en
relación al lugar a donde se contrate y se ejecute la operación. Se trata la
legalidad, jurisdicción, penalización, contingencia, arbitraje.
o
C.
de Estilo: están en desuso en la medida que no son
modificables. La tendencia es proporcionar mayor flexibilidad a las partes
contratantes. Se destacan las cláusulas de fuerza mayor o caso fortuito.
3.
Negociación
y contratación internacional: la internacionalización
implica participación y negociación en los foros tanto a nivel privado como
público. Cualquier país al negociar debe adquirir capacidad negociadora a nivel
internacional, y esto requiere el montaje de un sistema estratégico económico
internacional, configurado por 3 subsistemas esenciales: inteligencia económica
internacional, comercial internacional y de negociación. El hecho de que los
sujetos que participan de la relación contractual pertenezcan a diferentes
países con diferentes sistemas jurídicos lleva al tema de conflictos de leyes y
jurisdicción y a la necesidad de armonizar las reglas que rigen la contratación
internacional. Caso de ello son: Convención de la CCI y las Naciones Unidas
sobre contratación internacional, los Incoterms que regulan los riesgos y
costos del transporte.
Actores
de la negociación: los actores pueden ser profesionales o no profesionales.
Se entiende por profesional aquel con experiencia
negociadora y de contratación. Profesional-No profesional: que el contrato sea
muy favorable para el experto, pudiendo llevar a la renegociación, a una acción
arbitral o de justicia. No profesional-No profesional: seguramente se bloqueen
las negociaciones y sean más largas, y si se llega a un acuerdo no sea la
solución eficiente o que dadas las deficiencias de redacción se dificulte la
ejecución del contrato. Profesional-Profesional: se llega a un contrato
eficiente.
Agentes
de apoyo:
a)
Facilitador: su
función es crear condiciones para que las partes se junten y acepten negociar.
b)
Mediador: su
función es la de acompañar el proceso de negociación, colaborando para la
búsqueda de un acuerdo, clarificar e interpretar las posiciones expresadas por
las partes efectuando resúmenes del proceso. Éste interviene por solicitud y
aceptación de las partes.
c)
Árbitro:
designado
de común acuerdo por las partes, teniendo la capacidad de fallo normativo de
las propuestas que recibe de las partes. El árbitro puede decidir, el mediador
puede opinar.
d)
Normador: su
función es la de definir las reglas y procedimientos bajo los cuales la
negociación será conducida, es necesario en tratativas complejas, generalmente
este papel se le asigna a las organizaciones internacionales. Ej. OMC.
El contrato como etapa de la negociación: es
decir, se debe plasmar en un instrumento lo convenido, que dentro de los
formatos clásicos, diferirá según la naturaleza
de la negociación. Hay una relación indisoluble entre la negociación y
la contratación, siendo éstos procesos complementarios que comprenden:
a)
Preparación para la negociación
b)
Implementación de la negociación
c)
Elaboración e implementación del contrato
En la
mayoría de los contratos se pueden negociar las cláusulas del modelo, en cambio
cuando no se pueden alterar, se llama
contrato de adhesión. El concepto de modelo es útil porque permite tener una
base para elaborar el inventario de variables que serán objeto de
negociación.
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